Es una afección muy frecuente de la región inguinal que es confundida con una hernia y que motiva la consulta en los centros dedicados a las hernias de la pared abdominal.


Consiste en la aparición brusca o lentamente progresiva de un dolor en la región inguinal sin la presencia de una masa o tumor herniario.


Suele persistir por meses o años pudiendo haber períodos de remisión entre medio e impulsa al paciente a buscar ayuda con diversos especialistas los que sucesivamente van fracasando en el diagnóstico y el tratamiento de la afección. Suele pensarse que se trata de simuladores o de pacientes con afecciones psiquiátricas.


En algún momento de su evolución alguien solicita una ECO inguinal y no es infrecuente que el radiólogo informe de una hernia pequeña, inguinal o femoral. Sometido a cirugía, el cirujano comprobará en el postoperatorio que las molestias del paciente persisten o aún se agravan.


El Dr. Deysine de NY vino a iluminar el cuadro clínico de estos pacientes. Se trata en una elevada proporción de los casos de una afección neurológica que afecta a las Raíces Espinales D12 y L1.


Este cuadro clínico constituye el 14% de las consultas en un centro especializado en las hernias y el 25% de las consultas referidas a la región inguinal. Las molestias son neurológicas pudiendo el nervio estar afectado en su origen (raíces espinales) o en su trayecto.


El diagnóstico diferencial debe hacerse con la pubalgia que afecta a los deportistas


El tratamiento debe ser realizado por un médico fisioterapeuta y en algunos casos por el neurocirujano con buenos resultados.  En aproximadamente el 45% de los casos el nervio está afectado a nivel del canal inguinal. La palpación cuidadosa del canal permite apreciar una masa en su interior la que puede ser corroborada mediante una ecografía o un TAC pelviano. Este cuadro nosotros lo hemos llamado “canal inguinal ocupado” y es de tratamiento quirúrgico por un herniólogo. Al disecar cuidadosamente el canal inguinal se encontrarán hernias atípicas o masas de tejido graso que comprimen al nervio. Los resultados de la cirugía en estos casos son positivos en un 85% de los casos.